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martes, marzo 21, 2006

Una nueva mirada hacia el conocimiento


Desde hace más de dos siglos que no se discute el valor del conocimiento. Nos encontramos en la era del conocimiento, algunos la llaman “era de la información”. Pero hay una enorme diferencia entre ambos conceptos.

En las dos últimas décadas, los líderes de negocios cometieron el error de poner énfasis en los datos y en la información, sin haber terminado de entender la importancia del conocimiento como fuerza impulsora del éxito comercial. Ahora viene un nuevo cambio de paradigma que nos llevará de gestionar el trabajo con cosas a gestionarlo con el pensamiento. Ese cambio es tan difícil pero la recompensa podría ser aún mayor. Si no logramos reconocer el valor del conocimiento, no sólo perdemos una ventaja hoy sino que nuestro futuro se puede ver resentido.

La nueva propuesta de management es gestionar, imponerle algún orden a la cultura del conocimiento.
Nos parece que el concepto de conocimiento como propuesta ha abierto una nueva dimensión del pensamiento estratégico y organizacional, pero antes tendrán q hacerse algunas importantes reparaciones en las organizaciones y en el pensamiento de quienes las dirigen.

Unos de los temas cruciales que enfrentan las organizaciones es la necesidad de atraer y retener a los individuos inteligentes, que son los que planifican, organizan, lideran, gestionan, analizan, idean estrategias, enseñan y asesoran.

Muchas veces catalogamos como “trabajadores del conocimiento” a los que son en realidad “trabajadores de datos”. Quienes manejan datos e información como materia prima, sin agregarle un valor significativo a través de sus propios procesos mentales, no son trabajadores del conocimiento.

Existe una gran diferencia entre el conocimiento y la materia prima de la cual emerge (datos e información). Hay que aprender a pensar en términos de una jerarquía del conocimiento, en la cual hay niveles progresivamente mayores de valor agregado:

  • Nivel 1: Datos. La materia prima a ser almacenada, fácil de captar, movilizada, manipulada y transferible
  • Nivel 2: Información. Una asociación de elementos de datos que adquiere significado en un contexto determinado. Requiere de una unidad de análisis. La intermediación humana es indispensable La información “dice algo”.
  • Nivel 3: Conocimiento. La consecuencia mental de involucrarse con la información. Su transferencia es difícil
  • Nivel 4: Sabiduría. Conocimiento de un orden superior. La capacidad de ir más allá del conocimiento disponible y adquirir nuevas perspectivas, basándose en el aprendizaje y la experiencia.

Creemos que a las organizaciones les está resultando cada vez más difícil encontrar trabajadores que sepan usar su materia gris. Muchos ejecutivos confirman el impacto creciente de este “vacío inteligente”. Para muchos de ellos no parece haber otro curso de acción que robarle la gente inteligente a la competencia y evitar que ellos les roben la suya. Estas mismas empresas olvidan que capacitando a sus empleados, invirtiendo en ellos, pueden aumentar el coeficiente intelectual de su organización. Esto se garantiza utilizando al máximo el capital intelectual, que está formado por el conocimiento en las personas (capital humano) y el conocimiento en las organizaciones (capital estructural).

Pocas organizaciones tienen hoy el tipo de cultura, de estructura y de liderazgo que se requiere para convertir su poderío mental colectivo en una ventaja competitiva significativa. Según la ley de Albrecht , “la gente inteligente, reunida en una organización, tiende a la estupidez colectiva”. Podemos definir inteligencia organizacional como la capacidad que posee una compañía de movilizar todo el poderío mental disponible y ponerlo al servicio del cumplimiento de su misión.

Casi todas las organizaciones han invertido durante años en la educación y desarrollo de carrera de sus empleados. Lo que puede estar cambiando ahora es el énfasis puesto en determinadas habilidades.

La gestión del conocimiento es la tarea “imposible” que los empresarios y directores deben hacer posible cuanto antes. Un reto que no puede esperar y que pone a prueba el valor de las compañías y de quienes las dirigen.

1 Comments:

  • Creemos que lo comentado en su artículo sobre la importancia del valor agregado es muy cierto.
    Una empresa para su correcto funcionamiento debe tener una buena administarción, una correcta estructura y organigrama, la tecnología adecuada,una buena infraestructura; pero lo que hará realmente la diferencia entre las distintas coorporaciones es el personal que trabaja en ellas.
    Dependiendo del valor que ellos le brinden a la organización, de la preparación que tengan, del esfuerzo y de la motivación que encuentren en su trabajo; de ello precisamente dependerá el éxito de las empresas.
    Encontrar gente con esas características es el verdadero desafío que este nuevo siglo tiene. La diferencia está en la gente; encontrarla es la meta.


    Grupo 6:
    Bonamassa, Cecilia
    Leto, Luciana
    Zabaleta, Giselle

    By Blogger lucegi, at 9:19 AM  

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